19.8.08

Entre Guatemala et Honduras

La route au départ de Guate est la même pour rejoindre Esquipulas que celle pour Cobán. Simplement on bifurque au boût de 3 heures en direction de la frontière avec le Honduras. Les paysages sont donc similaires avec une route toujours autant montagneuse. Un peu avant Esquipulas se trouve la petite ville de Chiquimula, qui connecte avec différentes directions. Pas très loin, on trouve le volcan Ipala dont le cratère forme une lagune. Ce sont les gens rencontrés à Lachuá qui m'en ont parlé, mais personne ne semble au courant ni à Chiquimula ni à Esquipulas, alors je n'insiste pas. La lagune apparaît pourtant clairement sur Google Map, mais sans doutes n'y a-t-il pas d'accès possible sans 4x4.

Esquipulas est une petite ville plutôt agréable connue pour deux choses. La première est sa basilique, où se trouve une icône importante du Christ. Faite de bois sombre on l'appelle el Cristo Negro (le Christ noir), et c'est le lieu de pélerinage le plus important de toute l'Amérique centrale. On lui attribue une série de miracles et le pape Jean-Paul II est venu s'y recueillir il y a quelques années. Pas possible de le prendre en photo de près mais j'ai quand même réussi à prendre une photo de l'intérieur de la basilique:


Le nom d'Esquipulas est aussi associé aux accords de paix qui y ont été signés en 1987. A cette époque, une guerre civile secoue le Guatemala, le Honduras, le Nicaragua et le Salvador. Au Guatemala, Honduras et Salvador, il s'agît d'une confrontation entre l'armée au pouvoir et une guerrilla populaire d'inspiration Marxiste-Sandiniste. En effet, en 1979 au Nicaragua la guerrilla Sandiniste a renversé une dictature vieille de 60 ans, donnant ainsi des idées aux 3 pays voisins dans lesquels des dictateurs et militaires sont encore au pouvoir. Quant au Nicaragua, à peine savourée la victoire, les sandinistes doivent reprendre les armes pour lutter contre une contre-révolution dirigée par l'administration Reagan depuis le Honduras voisin. En fait ces accords vont amener la paix au Nicaragua et au Salvador, mais le Guatemala où ils ont été signés devra attendre jusqu'à la fin de l'année 1996 pour que la paix soit effective.


Depuis Esquipulas, nouveau départ pour rejoindre le Honduras (Hasta luego Guatemala) et la petite ville de Copán qui s'est developpée autour des ruines du même nom. Malheureusement, il semble que les monuments mayas se refusent à moi, et après avoir raté les ruines de Palenque, cette fois j'ai raté celles de Copán, les dernières sur mon parcours. Cette fois c'est la pluie qui m'en a empêché, avec également un problème pour changer mes quetzals guatemaltèques en lempiras honduriens. La banque ne veut changer que des dollars et les agents de change non-officiels étaient en train de manger pendant que j'avais besoin d'eux. Alors tant pis, et voici tout ce que j'ai des ruines de Copán:


Pas beaucoup de photos du Honduras pour l'instant donc, mais déjà une chose qui me surprend assez, on voit pas mal de gens avec la peau claire comme moi ici. Tant mieux, j'ai un peu moins l'air d'un gringo du coup ... tant que je n'ouvre pas la bouche en tous cas ! Demain matin départ tôt pour San Pedro Sula près de la côte Atlantique du Honduras. Et dorénavant je ne devrais croiser pratiquement plus aucun touriste jusqu'à ma destination finale: Bluefields. Mais avant celà, puisque je n'ai pas baucoup de photos "culturelles" à montrer, voici celle-ci de la bière nationale (Salva vida = sauveur ou sauveteur:)

A suivre donc (salud !) ...

17.8.08

A caballo vamos pa' el monte

Aqui viene un resumen de mi tour de 9 días por el interior de Guatemala. Entrando por Tapachula (Chiapas) y la Sierra Madre, fui hasta Guate la capital directo, donde me esperaba mi amiga Leonor que conocí en Barcelona. Ella me llevó al día siguiente a Antigua, para lo que iba a ser seguramente una de las últimas visitas a una ciudad colonial notable y punto de concentración turístico.

Unas horas más tarde - el tiempo necesario para ver lo imprescindible y sacar unas fotos - regresamos a Guate para un poco de descanso antes de empezar el verdadero tour. Y gracias a mi amiga, además de ahorrarme unas noches de hotel y tener a una muy buena asesora de viaje, he podido dejar buena parte de mis cosas en su casa, lo que me permitió viajar con una mochila mucho más pequeña. Esto resultó ser muy cómodo ya que el viaje por el interior lo hice casí exclusivamente en microbuses con muy poco espacio.

Lunes 11 salí de Guate rumbo a Cobán, en dirección de la costa Caribeña. Son unas 4 horas de viaje para llegar a esta ciudad que se encuentra en una de las zonas con más posibilidades para disfrutar de la naturaleza extraordinaria que ofrece el país. En camino alternan zonas secas con cactus gigantes y zonas más húmedas, aunque la carretera en ningún momento deja de ser montañosa. Y antes de llegar a Cobán, el bus cruza un parque natural de bosque nuboso que constituye uno de los últimos refugios en centroamérica para el mítico Quetzal.

Una vez en Cobán, se puede elegir entre una decena de excursiones posibles en la zona entre las cuales cuevas, cascadas y parques naturales. Elegí dos que incluían un bañito en lugares paradísiacos. La primera me llevó a Semuc Champey, donde un río excavó en la roca unas pozas impresionantes de agua turquesa. El lugar cuenta con un camino que sube bastante alto en el bosque y desde donde se tiene una vista impresionante del río.

La siguiente fue a un parque llamado Lachuá en el cuál se encuentra una laguna muy bien preservada. Allí está una cabaña en la cual se puede dormir y cocinar (es preciso traer su comida). A estos lugares se accede mediante caminos montañosos en microbuses. No a caballo obviamente, aunque el confort es bien parecido al de una mula ! Y en estos microbuses cuando hay espacio para 12, hay espacio para 20, o incluso un poco más. De allí la buena idea de viajar con mochila pequeña. Sin embargo, habría sido útil también que esta fuera impermeable ya que cuando se llena el microbus entonces los bagages van encima, y suele llover bastante en esta epoca del año.

De hecho, después de haber vuelto de Lachuá a Cobán, tomé otro microbus para seguir rumbo a Sacapulas, en camino a Huehuetenango. Este día la lluvia casí no paró y el camino se convirtió en pista de barro. A medio camino, uno de los bagages encima empezó a moverse (intentén mantener bagages sobre hierros mojados mientras el bus va a buena velocidad por curvas seguidas y con pendiente). El cobrador que era un niño de unos 10 añitos ni se lo pensó y abrió entonces una de las ventanas para subirse allí bajo la lluvia (en la oscuridad) y arreglarlo. El conductor ni se le ocurrió frenar, y el niño lo consiguió después de unos 10 minutos agarrado como podía. Menos mal ...

Al final llegamos a Sacapulas donde me esperaba una prima de mi amiga junta con otra amiga para hospedarme en casa de los padres de Leonor. Fui recibido como un rey de verdad, y debo agradecerles tanto a la familia de Leonor como a los guatemaltecos que conocí estos días para la espectacular acogida y el maravilloso trato que me dierón. Muchisimas gracias a tod@s, y espero tener un día la oportunidad de devolverles el servicio. Sacapulas es un pueblo tranquilo y muy agradable al pie de las montañas del Quiche. Además de estar ubicado en una zona linda, cuenta con salinas de las cuales se extrae sal negra, y agua caliente que sale de la tierra. Este agua es bombeado hacía unos baños que son como un spa, muy agradable después del trabajo !

Globalmente la tierra de Guatemala es muy rica, y alli crece todo lo que se siembré. Aunque según un ingeniero agrónomo que conocí, la mayoría de la tierra de Guatemala es arcilosa y con vocación forestal. Lo que quiere decir que sería mucho más rentable si se usará para criar esencias caras de arboles en lugar de plantar caña de azucar o maiz. Además, según él, en muchas areas se ha ido sembrando caña y palma aceitera para biocombustibles. En consecuencia de eso, se redujó la cantidad de granos básicos sembrada en el país, y se destruye el equilibrio de los bosques, favoreciendo al mismo tiempo la aparición de plagas. Y paradojcamente, Guatemala como otros paises vecinos debe importar granos básicos cuando podría abastecer a toda centroamérica.

Como en otras cosas y otros paises de la región, lo que parece faltar es organización y una buena gestión de los recursos. No obstante, una señora que tiene una pequeña finca me comentaba que aqui la gente no es pobre. Unas 100 plantas de cafe sembradas dan una tonelada de café, lo que representa unos 20,000 quetzales al año (más de 1,700 euros). Por otra parte, aunque muchas de las carreteras están en buen estado, a veces solo hay una pista que llegué a pueblos de cabañas de madera con techos de palma. Pero aunque la gente viva de manera muy sencilla en estos lugares, no quiere decir que sean pobres. Bueno, habría que preguntarselo. Pero me crucé con muchos de ellos en los microbuses, y simplemente me pareció gente normal que vive de manera sencilla. Y no les parece faltar muchas cosas.

La riqueza de Guatemala, además de la tierra y los extraordinarios paisajes se encuentra en la cultura, y en particular en la cultura indígena. Los 22 departamentos están distribuidos según la lengua, y en cada departamento se enseña la lengua local además del español, tanto en primaria como en segundaria. Lo mismo me habían dicho del estado de Campeche en Mexico, lo que ayuda sin duda a la integración de las comunidades indigenas. Aunque no parece estar resuelto totalmente el tema del acceso a la tierra, igual que en Chiapas.

El Quiche y la zona de Sacapulas es de las que han sido duramente golpeadas por la guerra. Hay que recordar que aunque se firmó en Guatemala (Esquipulas) la paz en el año 1987, está no fue efectiva en Guatemala antes del final del año 1996. Y han habido muchas masacres en la zona del Quiche, además de que el gobierno mandará a ocupar tierras por campesinos sin experiencia durante la guerra. Me contó una señora de aqui que conocí en Lachuá que mientras viajaba en la zona por su trabajo en los años 80, una pareja le pidió que adoptará a sus dos hijos. Sino decián ellos, serían matados por alguno de los bandos.

No obstante, esta misma persona junta con otras también de aqui dicen sentir algo de nostalgía al orden que reinaba en esta oscura epoca. Hoy la situación es bien diferente a la de los años 80, pero aunque la democracia se haya instalado de manera permanente, la gente sufre una inseguridad preocupante. Quedan muchas armas de la guerra, y a estas se les sumarón otras más recientes del narcotrafico que se ha infiltrado por todo el país en los últimos años. Guatemala no es el único país de la zona que sufrá esta presencia de los narcotraficantes y su influencia en el poder, pero se suma a la recurrente corrupción que frena los avances democráticos del país.

Siguiendo con el tour, salí de Sacapulas para ir rumbo a Huehuetenango, que se encuentra al pie de los Cuchumatanes, una de las sierras más importantes del país cerca a la frontera mexicana. Huehue es una pequeña ciudad agradable también que goza de un clima agradable. De alli salen excursiones a la sierra, aunque no tuve tiempo para hacerlo. Otra vez será. Tuve que salir pronto para volver a encontrarme con mi amiga esta vez a la orilla del lago Atitlán, otro punto de interés imprescindible como lo era Antigua. Este día el tiempo no ayudaba mucho, pero es cierto que la vista del lago con sus 3 volcanes alrededor es de las más impresionantes.


Y desde el lago, de vuelta de nuevo a la capital para un nuevo día de descanso antes de seguir rumbo a Honduras esta vez. Antes de la frontera estará mi última etapa en Guatemala, Esquipulas. Me faltan muchos lugares por visitar en Guatemala, pero necesitaría una semana más y ya estoy a la mitad de mi mes de vacaciones. En todos casos, me llevaré unos recuerdos hermosos de este país y de su gente.

Seguirémos (pues) ...

15.8.08

Lachuá - Huehuetenango

Selon moi il existe 2 dangers dans les blogs personnels, le premier est de tomber dans le narcissisme, et le second est de généraliser à partir d'une expérience personnelle. Et même si le dire ne m'absout pas de mes fautes, j'espère en tous cas ne pas trop tomber dans ces deux travers.

Cette semaine à travers le Guetemala m'a déjà enseigné à relativiser certaines choses. Par exemple quand une personne dit que le trajet pour la Lagune de Lachuá dure 3 heures, et bien c'est vrai de manière générale, c'est-à-dire quand il ne pleut pas. Sachant que de ces 3 heures plus de la moitié se fait sur des chemins de terre, plusieurs jours de pluie transforment vite le trajet en odyssée et les 3 heures passent à 5 heure. De la même manière, lorsqu'une personne dit que le bus s'arrête à un endroit, il est bon de rajouter soi-même "parfois". Ce qui ne veut pas dire que les informations soient fausses on est d'accord.

Les petits détours par des sites naturels de cette semaine ont été vraiement magnifiques, mais il était temps de me poser un peu. Après les Bassins naturels de Semuc Champey je suis allé comme prévu à la Lagune de Lachuá, au milieu d'un splendide parc naturel. Depuis Cobán ce sont donc environ 3 heures de bus (durant la saison sèche), dont une bonne partie à travers des chemins le long desquels on traverse de nombreux villages composés uniquement de barraques en bois avec des toits de palmes.

Une fois arrivé à l'entrée du parc, on trouve une petite alimentation où acheter de quoi manger, car dans le parc on trouve une barraque en bois avec une cuisine mais rien dedans. On arrive à cette barraque au bord de la lagune au boût d'un chemin de 4 km à travers la forêt vierge, ce qui est déjà une bonne entrée en matière. Il n'existe que ce chemin dans le parc, et la cabanne est la seule construction humaine dans tout le parc. Le jour où j'y suis allé nous étions 5 personnes plus le guide du parc avec la lagune pour nous. La lagune forme un cercle parfait d'environ 5 km de diamètre et a une profondeur de 200 mètres. Il paraît d'ailleurs que l'eau de la lagune est pratiquement potable et a des propriétés curatives, étant légèrement sulfureuse. Visiblement le parc est un modèle de gestion durable et a été l'occasion pour moi de me familiariser avec l'utilisation des latrines sèches. J'aurai sans doutes l'occasion d'en reparler au Nicaragua.



Après une bonne nuit réparatrice bercé par les bruits de la forêt, lever à 5 heures pour refaire le chemin inverse jusqu'à Cobán. Et une fois à Cobán, nouveau bus pour cette fois rejoindre l'autre côté du Guatemala, direction Huehuetenango qui se trouve prês de la frontière mexicaine. Mais la route est très longue et j'ai profité d'une offre de mon amie guatemaltèque Leonor pour m'arrêter dormir chez ses parents, dans la petite ville de Sacapulas située justement entre Cobán et Huehuetenango. J'ai eu beaucoup de chance avec le temps jusquà présent et il a fait un temps superbe à Lachuá alors qu'il pleuvait dans le reste du pays. Par contre les chemins montagneux se sont transformés en une piste boueuse qui devient assez dangereuse quand la pente dépasse les 5 degrés. Par ailleurs le terrain est peu stable et on peut voir de nombreux glissements de terre recouvrir le chemin.

Et puis , puisque ces derniers jours se sont passés en grande partie assis sur une banquette à sauter sur des bosses, je dois glisser une petite anecdote sur le transport dans cette partie du Guatemala. Les bus traditionnels ne peuvent pas passer par ces chemins alors ce sont ce qu'on appelle ici des microbus - des vans japonais - qui prennent le relais. Sauf que ceux-ci sont assez comparables à des mules ! Ils sont aussi confortables, passent de partout, et surtout avancent quand ils en ont envie. Trois "escales techniques" pour revenir de Lachuá, plus une autre sur la route de Sacapulas.

A l'intérieur une pesonne se charge de faire payer les gens et de fixer les bagages sur la galerie, parfois en route. Et sur la route de Sacapulas, alors qu'il faisait déjà nuit et sous une pluie battante, l'un des bagages s'est mis à bouger. Imaginez un carton de canettes à faire tenir en place sur une galerie mouillée et ce sur une route de montagne. Cette fois la personne qui s'en chargeait était un gamin d'une dizaine d'année, et bien ni une ni deux, le gamin a fait coulisser l'une des fenêtres du van et est monté en marche sur le toit pour fixer le carton. Imaginez le van lancé à une bonne vitesse sur une route de montagne et un gamin sur le toit sous la pluie qui s'accroche à la galerie pour fixer un carton avec des cordes. Tout s'est bien terminé heureusement, mais enfin il n'y a bien qu'ici qu'on peut voir ce genre de choses ...

Une fois arrivé à Sacapulas j'étais attendu par une cousine de mon amie qui gardait la maison, les parents n'étant pas là, et ai été traité je dois le dire comme un roi. Incroyable gentillesse des gens ici, tant la famille de mon amie que ceux que j'ai rencontrés dans ces microbus. En tous cas, c'est le souvenir le plus précieux sans doutes que je garderai de ce pays avec ses paysages. J'en ai également profité pour visiter des salines proches de la ville dans lesquelles les gens extraient du sel de la terre. Ne me demandez pas d'explication, je ne sais pas et ma guide locale qui apparait dans la photo ci-dessous n'a pas su m'expliquer non plus (le charme guatemaltèque).

Une autre curiosité de la ville est l'eau chaude qui apparait sur les rives de la rivière qui passe à côté de la ville. Cette eau est envoyée par des pompes vers des sortes de thermes dans lesquels les gens viennent profiter de l'eau et des ses propriétés curatives. L'eau sort de terre à environ 80 degrés et est légèrement salée, se trouvant juste à côté des salines. Ah, les arbres que l'on voit derrière ma petite guide sont des papayers.

Après cette petite visite fort agréable, nouveau départ cette fois pour rejoindre Huehuetenango qui se trouve à 2 heures de route de Sacapulas. Finie la pause nature et retour aux villes, pas trop grande mais bien plus agîtée que les endroits où j'étais les derniers jours. Mais avant celà je souhaite dire un immense merci à Leonor et sa famille ainsi qu'aux autres guatemaltèques que j'ai croisés cette semaine, l'accueil a été exceptionnel et j'espère un jour avoir l'opportunité de le leur rendre.

L'intérêt principal de Huehuetenago est que la ville se trouve au pied d'une des plus belles chaines de montagne du Guatemala, les Cuchumatanes. Mais aujourd'hui le temps est gris et on ne voit pas grand chose. La ville est quand même à 1900 mètres d'altitude et la température bien agréable. Par ailleurs, si la ville en soi n'a pas grand chose d'exceptionnel, les rues sont étroites et très animées, s'y promener est donc bien agréable. Demain en principe je rejoins la copine de la capitale au bord du Lac Atitlan, passage obligé de tout voyage qui se respecte au guatemala ... si je trouve le bus en tous cas, parce que dans cette ville l'organisation est un peu ... aléatoire ! Ce week-end photos du Lac promis, et un article - en espagnol cette fois pour alterner.

A suivre donc ...