5.1.09

De la Socca al Vallenato

Parte 2: Panamá

En la primera parte contaba nuestra estancia (ibamos 7 franchutes y 1 irlandés, por eso imagino tenía sentido relatarla en francés) en la comunidad de Durika, en el sur de Costa Rica. Allí pasamos unos 3 días fantásticos y después regresamos de nuevo a San Jose. Sobre San Jose no puedo decir gran cosa, sino que me pareció una ciudad muy europea, bastante similar a Barcelona en lo que es la libertad en la forma de vestir, y en las salidas nocturnas (mucha gente haciendo deporte también). Sin embargo, la belleza de Barcelona que no tiene San Jose la compensan las montañas alrededor y el clima fresquito, muy agradable por estas latitudes.


No fue muy lógico volver a San Jose después de ir a Durika en el sur, pero allí pasamos la noche buena con un otro voluntario que pasaba por San Jose de regreso trás finalizar su contrato con blueEnergy.


Y otra vez en dirección al sur, esta vez solo y hasta la ciudad de David en Panamá. No vereis fotos de David ya que lo único destacable es la misma cordillera de Talamanca que comparten Costa Rica y Panamá, a través del parque internacional la Amistad. El día que pasé por David llovía e intenté subir en la montaña cerca de Boquete, al sendero Los Quetzales. Pero resultó más frustrante que otra cosa. Primero una vez arriba (más de 2000m de altitud) soplaba fuerte el viento y la lluvia empeoró. Con esto empecé a caminar por el sendero hasta que un perro grande y con mala cara se pusiera delante de mí, negándome el paso. De tal manera que renuncié y volví a la ciudad con el objetivo de tomar un bus para Bocas del Toro, en la costa caribeña.

Aqui abajo está un puente derrumbado por las fuertes lluvias que cayeron en la zona de Boquete en Octubre:


Y aunque ya es temporada seca, había caido bastante lluvia los últimos días, causando varios derrrumbes que impedían el paso de cualquier vehículo por la única vía de acceso al la costa caribeña. Entonces cambié el plan y el rumbo 90 grados hacía el sur (el este en realidad ya que Panamá es una franja de tierra que se extiende de oeste a este), en dirección a la Ciudad de Panamá. Los panameños suelen referirse a la capital como "la Ciudad", pero esta ciudad es en realidad muchas ciudades a la vez. No sabía bien antes de viajar a Nicaragua cuál era mi destino final (si es que lo tuviera), pero al llegar a la Ciudad de Panamá, me dí cuenta de que este lugar tenía todo del centro del mundo, y por eso quizas este sea mi destino final, de momento. Abajo está una vista lejana del Puente de las Américas que pasa por encima del canal:


El país une el sur con el norte, y el este con el oeste a través del canal. Además, parece como si la Ciudad hubiera absorbido varias otras grandes capitales. Un barrio parece la Habana, otro Nueva York, otro Hong Kong y otro Madrid.


La diferencia con Nicaragua es que aquí en Panamá, el país es tan estrecho que parecen haber fusionado el Caribe con América latina. La costa Atlántica se unió al Pacífico y Asia para crear un país mestizo y sonriente. Lo sorprendente es que a pesar de estar sólidamente amarrado económicamente a los Estados Unidos, casí nadie habla inglés, lo que - por cierto - me parece fantástico.

En los razgos se distinguen la influencia caribeña y asiática, mezclada con razgos mestizos, indígenas y a veces europeos. Además, es el único país de centroamérica al sur de Guatemala donde se ven etnias indígenas con trajes tan finos. Aqui abajo se ven Kunas hablando en una de las calles peatonales donde se celebra el fin de año:

En el país cohabitan culturas y maneras de vivir tan diferentes que a veces la ciudad parece una metáfora, y la atmosfera es la de una novela policiaca. El viejo telefóno con rótulo en los cuartos de hotel, los colores pasados, los edificios gastados y pudridos por la humedad, hasta el grafismo de la cerveza nacional, todo hace pensar en historias de detective privado. Además, Panamá es un centro financiero de primer orden, y al ser un paraiso fiscal resulta ser la plataforma idónea para blanquear el dinero del narcotráfico colombiano.


Quizas el personaje de la historia panameña que mejor personifique esa ambigüedad y este polifacetismo de Panamá a veces hasta la esquizofrenia es el General Noriega. Ahora, entrar en la Ciudad de Panamá es como entrar en un libro abierto en el cuál todo parece posible, un lugar a la vez angustioso y fascinante.

Abajo está el mercado de marisco, impresionante, nos recuerda que nos encontramos en la costa del Pacífico (por fin):

La riqueza cultural no se encuentra solo en la gente y la mezcla de razas, sino también en la música. Se mezcló la música caribeña con la música latina, la socca con el reggae y la salsa. Pero además, ya se escucha vallenato, lo que da aún más sabor a las noches Panameñas, y la Ciudad parece una puerta abierta hacía Colombia. De momento, Colombia es el eslabón faltante más importante en mi exploración del continente. Además, es el único país de sudamérica que une el Atlántico con el Pacífico. No por casualidad me encontré con el Pacífico por primera vez en la Ciudad de Panamá, ahora solo me falta terminar de unir el norte con el sur.


Pero de momento toca volver hacía el norte ya que el tiempo pasa rápido, y tengo que estar de regreso en Nicaragua a principios de enero. Así que tomé un bus de noche rumbo a Bocas del Toro. La carretera estaba parcialmente arreglada pero aún solo se podía pasar de día, lo que retrasó la salida del bus. Pero al final llegué bien a la isla principal de Bocas del Toro, la Isla Colón, del otro lado del país. No me quedé más de una hora en esta isla, demasiados gringos, y tomé otro barco para otra más pequeña y tranquila: la Isla Bastimentos. Allí encontré a dos amigos voluntarios con quién iba a terminar el viaje.


La cultura es Creole, con en el interior de la isla un bosque muy bien preservado que cuenta con perezosos y monos, y con unas playas paradísiacas del otro lado, junto con una reserva marina. Era la oportunidad perfecta para hacer alguna inmersión, pero los precios eran por encima de mi presupuesto: 35 US$ (incluyendo 10 US$ de entrada a la reserva y el equipo completo + barco). También se pueden recorrer las islas alrededor o adentrarse en cuevas entre tierra y mar, manglares, o incluso practicar el surf ya que las olas aqui son impresionantes. Pero perferí actividades más sencillas (y baratas), y al final me fui de Robinson Crusoe por la isla, comiendo cocos (sin machete ni cuchillo) y escalando rocas. Esto me confirmó lo que ya intuía de esta isla, es un lugar ideal para dejar sus maletas !


De hecho, se venden bastantes parcelas del frente marítimo, entre 40,000 y 50,000 US$ para un terreno con acceso al mar en medio de palmeras y un lindo bosque. Construir un bungalow cuesta allí unos 2,000 US$, contar 5,000 US$ para una casa de dos plantas de madera con terraza y meceras incluidas contemplando al mar. Eso nos lo contó un holandés que conoció a su esposa Tailandesa allí, y juntos abrieron un restaurante en esta misma casa que acababan de fabricar. Los precios de Panamá son razonables, poquito más altos que Nicaragua pero mucho menos que Costa Rica, y el país me pareció de los más ricos e interesantes que conocí hasta ahora. En fin, dentro de centroamérica, Panamá es definitivamente entre las mejores opciones.

Tanto que nos costó bastante dejarlo. Además, allí en Bastimentos conocimos a unos chicos muy simpaticos, uno medio español y francés, y otro de Barcelona que trabaja en Salvador sobre temas de agua. Seguramente le iré a visitar si puedo en primavera, tal vez para semana santa. Pero al final volvimos rumbo al norte, cruzando la frontera para subir la costa caribeña de Costa Rica.


Allí volvimos a la dura realidad, en la pequeña ciudad de Cahuita donde pasamos medio día, paseando por el parque natural (chiquito pero lleno de animales) a la entrada de la cuidad. Nos decepcionó la costa caribeña de Costa Rica por los precios, y porque tiene reggae y cerveza, pero no tiene ese encanto que tiene Bluefields.


De allí nos marchamos el primero de enero a primera hora (feliz año nuevo !!!) rumbo a San Jose y de allí al norte. Ultima etapa antes de regresar a Nicaragua: La ciudad de la Fortuna, al pie del volcán Arenal. Otro Gringolandia, otra vez peleando para no pagar precios astronómicos (no pagamos la entrada al parque, lo siento pero 10 US$ para el bolsillo de un viejo gringo residente de California no !!). El volcán no se podía ver entero, pero al menos nos pudimos bañar en la caldera de un volcán vecino, el cerro Chato, un baño refrescante y muy agradable !

Y de allí nos fuimos para la frontera con Nicaragua, en Los Chiles, un pequeño puesto fronterizo en medio de parques naturales de swampos (ciénagas) entre el Río Frío y el Río San Juan. Hemos llegado por barco de allí a San Carlos, una pequeña ciudad muy agradable, al extremo sureste del lago de Nicaragua y a orillas del Río San Juan, uno de los lugares con mayor diversidad biológica de centroamérica. Allí empieza el parque de los Guatuzos, entre Nicaragua y Costa Rica, en el cuál se pueden ver jaguares, cocodrilos, y hasta hace poco tiburrones ... Solo nos quedamos una noche en San Carlos, por cierto muy agradable ya que la ciudad tiene unos lugares muy buenos con vistas preciosas al lago y al río. Los Nicaragüenses suelen referirse al lago como a un mar interior, y con razón ya que desde San Carlos solo se ven al horizonte unas islas del archipielago de Solentíname, lo cuál representa solo una pequeña parte del lago. Ni siquiera se puede ver la isla de Ometepe con sus dos volcanes (el Concepción culmina a más de 1,600m), la cuál está en medio del lago.

El último tramo del viaje es menos interesante ya que consistió en dos días de bus sobre pistas de barro para cruzar el país, subiendo de San Carlos hasta la ciudad de Juigalpa más al norte, y de allí en dirección al este para llegar al Rama donde tuvimos que pasar otra noche, para por fin tomar una panga rumbo a Bluefields. Llegamos el lunes 4 de enero de madrugada, listos para volver al trabajo !

De hecho, el principio del año no será para relajarse, de coordinar los voluntarios, parece que mis responsabilidades van a extenderse hasta coordinar los proyectos y recursos. Pero de momento toca hacer un poco de lavandería y cortar pelo(s) ...

28.12.08

De la Socca au Vallenato

Partie 1: Durika


C'est reparti sur la route, toujours en direction du sud. J'ai dit que Bluefields était ma destination finale ? Pas tout à fait. Deux semaines de liberté, enfin presque. D'abord départ en équipe pour le sud du Costa Rica où les membres d'une "communauté d'éco-développement" nous attendait pour remplacer les pâles d'une éolienne fabriquée sur le même modèle que les nôtres.

Première partie du voyage en équipe donc, 8 volontaires au total et deux caisses pour les pâles dont une assez encombrante d'environ 2 mètres de long. Résultat: beaucoup de temps perdu à négocier avec des transporteurs plus ou moins crapuleux pour ne pas payer de surplus pour le transport des caisses. D'abord panga, bus pour Managua, taxi jusqu'à la casa bE à Managua, taxi à nouveau, puis bus jusqu'à San Jose. Ci-dessous le passage de la frontière, très lent en raison de tous les immigrés Nicaraguayens qui rentraient chez eux pour les vacances.


A l'arrivée à San José pas de taxis, traversée de la ville à pied donc avec les caisses sur les épaules, puis le lendemain à 5h dans l'autre sens pour un dernier bus en direction du sud du pays.


Un taxi 4x4 est venu nous chercher enfin pour nous emmener dans la communauté située dans la cordillère de Talamanca. Ci-dessous un terrain de football près d'une petite communauté indigène installée sur les pentes de la cordillère.


Le lieu est superbe, mais surtout c'est la communauté qui nous a fasciné. La communauté compte 26 membres dont environ 8 enfants de tous âges, la plupart nés et ayant grandi dans la communauté. Celle-ci existe depuis 18 ans et a été créée par Don German, un costaricien âgé aujourd'hui d'environ 45 ans. Il a travaillé pendant de nombreuses années pour la croix rouge avant de devenir consultant environnemental, puis plus tard fonder la communauté avec le but de créer un nouveau modèle de vie en communauté.

La communauté vit des revenus que lui rapportent son activité éco-touristique ( quelques 500,000 US$ !!) dont 90% servent à financer des projets de reforestation et de développement de méthodes agricoles écologiques. Ces projets de développement sont faits en collaboration avec différentes universités, et un bon nombre des membres de la communauté ont un doctorat en biologie en poche. Le reste des revenus (50,000 US$) sert à faire vivre les membres, soit environ 2,000 US$ par personne et par an. Tout est géré en communauté et personne ne reçoit de salaire. Tout ce dont les membres ont besoin leur est fourni via un magasin central (habits, nourriture, etc ...). Mais les membres ont aussi la possibilité de développer des projets personnels pour financer des besoins personnels (visite à leur famille, achat de livres, etc ...).


Le mode de fonctionnement est pour le moins surprenant puisque tous les membres (enfants y compris) se réunissent tous les jours pour discuter de la journée et des décisions à prendre. Chaque membre a le droit d'exprimer son opinion et toute décision est le fruit d'un long processus qui doit aboutir à l'hunanimité dans la communauté. Un coordinateur est nommé pour 3 mois, et chaque membre passe à son tour. L'objectif étant que chaque membre ait les mêmes connaissances et possibilités que les autres. Un détail à noter est le fait que parmi les presque 20 membres adultes, on ne trouve que 3 hommes. Il semble que pas mal de ceux qui étaient venus s'installer en couple aient abandonné la communauté depuis. Ce qui laisse à réfléchir sur la capacité respective des hommes et des femmes à accepter une restriction de leurs libertés...

Car c'est bien d'une sorte de couvent écologique dont il s'agît. Pour ce qui est de la nourriture, les menus sont variés et extrêmement bons, mais végétariens ! Pourtant la communauté a des chêvres qui fournissent le lait, mais celles-ci sont enterrées quand elles meurent. La présence des chêvres n'est pas le fruit d'un hazard, leur lait est meilleur que celui des vaches pour la santé (similaire au lait maternel humain à plus de 90% et un des rares aliments avec la banane à apporter tout ce dont on a besoin). Le lait de chêvre est aussi bien moins gras que celui de vache, ce qui empêche d'en faire du beurre mais permet quand même de faire d'excellents yoghourts. Il faut noter que le lait produit dans la communauté n'a pas de goût prononcé car c'est le bouc qui lui donne le goût, lequel vit ici séparé des chêvres. Pour autant, le lait étant moins gras, le double de quantité de lait est nécessaire pour produire du fromage comparé à celui de vache. L'élevage des chêvres est aussi bien plus écologique que celui des vaches. Environ 70 chêvres occupent le même espace qu'une vache, ce qui réduit d'autant l'espace de pâturage pour leur élevage, et elles n'endommagent pas le sol comme le font les vaches. Enfin, les crottes servent à enrichir un terreau (compost) qu'ils fabriquent eux-mêmes avec de la terre stérilisée par le feu. Dans un proche avenir elles serviront aussi à alimenter la cuisine du restaurant en biogaz.

Les crottes passent à travers le plancher pour être récoltées facilement, la bergerie étant construite sur pilotis tout comme les maisons.


Les bananiers fournissent aussi de précieux éléments pour le compost, lequel sert à cultiver toutes sortes de légumes et plantes en terrasse, et aussi pour la préparation des fameux Tamales (plat préparé à l'étouffée dans une feuille de bananier). Le bois utilisé pour stériliser la terre par le feu fournit quant à lui du charbon qui peut être réutilisé pour la cuisime (le bois est acheté à des entreprises d'exploitation forestières répondant aux critères de la communauté). Enfin pour être complet, la communauté cultive et produit aussi son propre café, et un petit étang est en train d'être préparé afin de compléter l'alimentation de poisson frais. Ci-dessous la plantation de café:


Pour revenir à l'activité première de la communauté, les fonds qu'elle récolte à travers ses visiteurs sert à racheter des terres défrichées et à les reboiser. Celà se fait en deux temps, d'abord en plantant une forêt secondaire composée d'arbres à croissance rapide comme par exemple l'avocatier qui mourront sous 20 ans. Une petite paranthèse pour signaler que les avocats tels que nous les connaissons sont le fruit d'un croisement génétique opéré par les mayas, le fruit original étant de la taille d'une figue... Une fois ces arbres ayant atteint une taille suffisante, on plante une forêt primaire composée d'arbres à croissance plus lente mais qui vivront des siècles. Ces arbres à croissance lente ont besoin d'un sol riche et d'ombre pour pouvoir se développer pendant qu'ils sont jeunes. Tout celà est fourni par la forêt secondaire qui a pour but de préparer le terrain pour la forêt primaire. Une essence très présente et emblêmatique dans cet endroit est le chêne noir. D'une densité exceptionnelle, il peut rester au contact avec l'humidité pendant 100 ans sans moisir, et vivre largement au-delà de 1000 ans. On l'utilisait jusqu'à il y a peu dans la communauté pour les pilotis qui soutiennent les maisons.

La communauté possède sa propre clinique de soins naturels qui attire beaucoup de monde, et utilise les plantes comme base pour de nombreux soins. Les gens viennent donc soit pour se soigner, soit pour apprendre des techniques naturelles de soin et d'agriculture écologique. Quant aux besoins en électricité de la communauté (c'est un peu pour celà que l'on y est allés quand même), elle dispose d'une éolienne et d'une turbine hydro-électrique, ainsi que de panneaux solaires sur chaque maison. Ci-dessous une Reine de la nuit, qui trône devant l'entrée de la clinique et quelques photos de la faune aux alentours de la communauté:



Ci-dessous l'un des plus gros papillons au monde, notez le détail de la tête de serpent sur la partie haute de l'aile.

Ci-dessous une photo de l'éolienne avant notre intervention: hors d'état.

Et après ... elle alimente à présent plusieurs maisons à l'aide de lampes à faible consommation.


La comparation hydro-éolienne incite cependant à la modestie: alors que notre éolienne peut fournir une puissance maximum de 1,000W (dans la pratique on obtient environ 150 W.h d'énergie disponible à la prise), la turbine hydro-électrique fournit quant à elle une puissance permanente et constante de 12,000 W (soit 12,000 W.h disponible à la prise). Evidemment, une turbine hydro-électrique ne se fabrique pas à la maison comme une éolienne, et représente un investissement nettement supérieur. Mais si l'on compare le prix de l'électricité produite, encore une fois le résultat est sans appel. La turbine hydro-électrique de Durika avec les canalisations représente en gros au total un investissement de 100,000 US$, alors que l'éolienne installée similaire aux nôtres représente un investissement de 10,000 US$. Soit un dixième du prix, mais pour une production inférieure de 100 fois à l'hydro-électrique. Au final, l'énergie hydro-électrique est donc 10 fois moins chère, sans parler de la maintenance. L'éolienne nécessite des baterries polluantes dont la durée de vie n'excède pas 5 ans (idem pour les pâles que nous avons changées). La turbine hydro-électrique quant à elle est garantie 50 ans et ne nécessite presque aucun entretien !! Quant à l'impact environnemental, on ne prélève que 10% du débît d'eau pour la réinjecter 500 mètres plus bas, autant dire que l'impact sur l'environnement est donc très limité. Pour l'éolien le problème est le recyclage des batteries. Ci-dessous la prise d'eau pour la turbine hydro-électrique:

Et la turbine elle-même en aval:


Alors pourquoi pas des turbines hydro-électriques dans les communautés au lieu d'éoliennes ? D'abord parce que l'on n'a pas les outils ni le savoir pour les fabriquer nous-mêmes. Ensuite et surtout parce que Durika se trouve en altitude et dispose de sources d'eau non seulement de très bonne qualité (potable au robinet sans besoin d'aucun traitement) mais en plus avec un très bon débît, et le dénivelé apporte la pression nécessaire (100 bars pour 100 mètres de dénivelé). Sur la côte Atlantique du Nicaragua aucun dénivelé et il n'est pas très réaliste d'installer des petits barrages en raison des fréquentes innondations de la région.

L'eau avait pourtant disparu de la zone où se trouve la communauté Durika, avant que celle-ci ne la reboise en y créant une réserve biologique. Au pied de la montagne se trouve un champs d'ananas de 25,000 hectares, et la petite ville tout près appelée Buenos aires (bon air) par les colons espagnols (la zone était alors entièrement couverte de forêt) est à présent surnomée Malos aires (mauvais air), en raison de la chaleur et de la sêcheresse (et des angrais pulvérisés par avion). On dit que les arbres attirent la pluie, et il suffit de regarder les photos dans le diaporama intitulé "Du Costa Rica au Panama" pour voir que les nuages restent collés à la forêt. Par ailleurs les arbres gardent l'eau et la rendent pendant la saison sèche. Le résultat est que seulement quelques années après que la zone ait été reboisée sont réapparus une multitude de ruisseaux qui ne s'assèchent jamais, même pas durant la saison sèche. Durika est ainsi redevenue une zone humide, et c'est grâce à cet effort de reforestation que la communauté peut aujourd'hui avoir à la fois de l'eau et de l'énergie.

Pour terminer une petite colle ... vous ne remarquez rien de singulier dans la photo ci-dessous ? Bon d'accord on ne voit pas très bien mais notez l'orientation du croissant de lune ...


Après le Costa Rica direction le Panama ... à suivre donc !

5.12.08

Titanienme Kahkabila

Nous y voilà ! Depuis une semaine l'équipe au complet termine l'installation d'un nouveau système hybride éolien/solaire dans la communauté de Kahkabila, sur la lagune Laguna de Perla au nord de Bluefields. Et j'ai eu la chance d'être invité au dernier moment à participer à l'installation. Une personne de GoodEnergies, l'un de nos importants donateurs faisait aussi partie du voyage pour constater le travail effectué dans les communautés.

Au total, entre l'équipe technique et l'équipe de travailleurs sociaux dont deux étudiants de l'URACAN (université indépendante de la RAAS basée à Bluefields), nous étions 14 personnes parties pour un séjour variant de 1 à 10 jours. L'objectif premier était d'apporter l'électricité au centre de santé de la communauté, ce qui doit permettre - entre autres - de garder des vaccins au frais. Un des autres objectifs était de faire comprendre à nos donateurs l'importance et les difficultés liées à l'absence d'électricité dans les foyers.


Je suis reparti avant la fin de l'installation mais tout s'est très bien passé, et le centre de santé compte avec un jeune médecin formé à Cuba qui va développer le service au-delà de ce qui avait été fait jusque là. Il fait partie des brigades de médecins qui en contrepartie d'une bourse pour étudier la médecine à Cuba iront compléter les équipes de médecins que Cuba envoit dans les pays qui en ont besoin. Deux autres invités étaient un couple de français agronomes tous les deux qui souhaitent travailler avec les communautés pour valoriser leur savoirs ancestraux avec la médecine par les plantes. La rencontre avec le médecin laisse envisager une collaboration avec blueEnergy et la communauté des plus prometteuses. A suivre ...




Quant à notre donatrice, il lui a été facile de se rendre compte de l'importance des lampes à LED que nous fournissons dans certaines maisons, et qui permettent aux familles d'avoir une vraie vie sociale après 17 heures sans les déagréments d'un générateur diesel (prix du gasoil dans une communauté qui vit essentiellement de troc, bruit et échappement nocif). La communauté peut ainsi profiter pleinement du calme qui la caractérise, les seuls bruits nocturnes étant ceux des vaches qui se balladent librement entre les maisons. Les habitants n'ont pas de titre de propriété, les terres appartenant exclusivement à la communauté et donc pas de barrières pour délimiter la propriété de chacun.

Pas d'alcool et cigarettes non plus, ni de bouteilles en plastique jetées par terre puisqu'il n'y a pas de magasin, juste les produits alimentaires cultivés ou achetés à Pearl Lagoon, la ville à laquelle la communauté est rattachée et située à environ 1 heure de cheval ou de bateau. Pour ce qui est de l'alcool, celà se justifie par l'absence de poste de police, autant éviter les problèmes donc !

La première impression en arrivant dans la communauté est celle d'un retour au paradis. La communauté consiste en un grand pré impeccable dans lequel ont poussé de manière anarchique des cabannes rustiques mais très bien pensées. Ce sont les premières que je vois notamment avec une cuisine séparée de la maison, ce qui est important pour l'aération de la fumée de bois. Dans les autres communautés la fumée sert à éloigner les moustiques mais est nocive pour la santé. Ici peu de moustiques (ni de sand flies), juste un calme et une tranquilité inégalable. Les gens sont charmants, la plupart pêcheurs avec leur propre cayuco (pirogue construite dans un tronc d'arbre, Dori en créole) avec une voile en plastique épais, parfois même une voile d'avant. De bien belles embarcations véloces et efficaces pour les eaux tranquilles de la lagune.

On y cultive aussi du yuca (manioque), et trouve des arbres à pain de partout, en plus des cocotiers. Pour ce qui est de la viande, des poules, des vaches et même des chêvres assurent une nourriture variée avec les poissons et crevettes de la lagune. On n'y cultive pas de riz mais ce serait possible en raison de la richesse du sol en eau. Ici pas besoin de creuser plus d'un mètre pour trouver une eau de très bonne qualité. La terre est riche et facile à travailler.




Quand aux enfants, généralement ils ont la tête en l'air, tournée vers leurs cerf-volants qui offrent un fabuleux spectacle et arrivent à monter très haut pour être vus loin sur la lagune.


Certains enfants ont également leur propre maison de jeux en palmes que l'on pourrait confondre avec une vraie maison tellement elles sont bien fabriquées. Il faut dire que ce sont un peu les rois de la communauté ...


Il existe un petit hotel dans la communauté, mais étant donnée la taille de l'équipe et notre budget, nous avons opté pour des hammacs dans l'ancienne école, un joyeux fouillis comme le montre la photo ci-dessous.


Ci-desssous un chemin tracé avec acharnement par les sompopos (wiwis en miskito), les grosses fourmis locales qui néttoient tout sur leur passage.


Quant à l'organisation des repas, c'est la femme du leader de la communauté, Mildread, qui nous préparait d'excellents plats à base de riz, oeufs et légumes. La veille de l'arrivée de notre contingent une vache avait été abattue, ce qui nous a assuré aussi une viande fraiche, leur maison servant de restaurant. Coût du service: 50 cordobas (1.5 euros) par jour pour 3 repas avec des produits de très bonne qualité.


blueEnergy est présent dans cette communauté depuis plus d'un an, et avait déjà installé un système qui alimente l'école, permettant des cours du soir aux enfants et adultes. Sept professeurs assurent les cours, avec un enseignement en 3 langues: espagnol, anglais créole et miskito. Kahkabila est le plus bel exemple de réussite de blueEnergy, et verra son accès à l'electricité sans doutes augmenter étant donné le bon fonctionnement de la structure mise en place. Pour l'instant, la communauté compte environ 500 personnes (75 maisons) mais continue de se développer. Un projet d'éco-tourisme apparemment est déjà en marche, et les liaisons avec le chef-lieu Pearl Lagoon assez simples, ce qui offre de bonnes possibilités de dévelopement futur.


Pour plus de photos, j'ai mis un nouveau diaporama appelé "Kahkabila". Un endroit extrêmement agréable qui donne vraiment envie d'y poser ses valises ... Mais pour l'instant retour à Bluefields où le travail ne manque pas. Au programme avant les vacances de fin d'année: agrandissement de l'atelier avec un nouvel espace pour le dévelopement d'un laboratoire pour l'eau (pompage et filtration pour fournir de l'eau potable aux communautés), déménagement de la bibliothèque de l'INATEC pour installer notre nouvel espace CERCA (transformation de l'institut technique en un centre phare pour les énergies renouvelables), et installation de panneaux solaires dans le même centre INATEC.

En même temps je dois finir la rédaction de la politique Ressources Humaines et aider les personnes de la compta à préparer un audit prévu en février pour vailder notre conformité vis-à-vis des lois nicaraguayennes. Ensuite au programme, définition d'une stratégie de dévelopement des communautés, avec l'arrivée depuis hier d'un couple nord-américain qui va rejoindre Kahkabila pour 5 mois afin d'optimiser nos actions sur place. Pour ce qui est des vacances de fin d'année, c'est encore flou mais je vais sans doutes essayer de passer quelques jours dans une des communautés afin d'affiner notre approche et méthode de travail.

Pour illustrer le travail qui est fait en ce moment dans les communautés, cette semaine à Kahkabila l'équipe de travail social a demandé aux gens de la communauté de dessiner leur communauté dans 5 ans, et la prochaine étape sera un atelier sur les possibilités socio-économiques qui peuvent apparaitre avec le dévelopement des communications, notamment avec un système de recharge de portables via notre système électrique.